Amigdalectomía

La amigdalectomía es la extirpación quirúrgica de las amígdalas, que se encuentran en la parte posterior de la garganta (una de cada lado).

La amigdalectomía solía ser un procedimiento frecuente para tratar la infección y la inflamación de las amígdalas (amigdalitis). Hoy en día, se suele llevar a cabo para tratar la respiración asociada a trastornos del sueño; no obstante, aún se puede recurrir a la amigdalectomía cuando la amigdalitis ocurre con frecuencia o no responde a otros tratamientos.

También puede ser necesaria para tratar problemas respiratorios o de otro tipo relacionados con el agrandamiento de las amígdalas y enfermedades poco frecuentes de las amígdalas.

El tiempo de recuperación de una amigdalectomía suele ser de, al menos, 10 días y hasta 2 semanas.

 

POR QUÉ SE REALIZA

Una amigdalectomía se utiliza para tratar lo siguiente:

  • Amigdalitis recurrentes, crónicas o intensas
  • Complicaciones del agrandamiento de las amígdalas
  • Sangrado de las amígdalas
  • Una infección bacteriana que causa amigdalitis no mejora con el tratamiento con antibióticos
  • Una infección que produce una acumulación de pus detrás de una amígdala (absceso tonsilar) no mejora con el tratamiento con medicamentos o con un procedimiento de drenaje
  • Tejido canceroso en una o ambas amígdalas
  • Sangrado recurrente de los vasos sanguíneos cerca de la superficie de las amígdalas

 

CÓMO PREPARARSE

  • No tomar aspirina ni otro medicamento que contenga aspirina durante por lo menos dos semanas antes de la cirugía.
  • No comer nada después de la medianoche previa a la cirugía programada. El cirujano te dará indicaciones sobre la ingesta de comida y líquidos antes de presentarse en el hospital.
  • Hacer los arreglos para el regreso a casa.
  • Planificar un tiempo de recuperación de 10 días a 2 semanas o más. Es posible que los adultos necesiten más tiempo que los chicos.

 

 

LO QUE PUEDES ESPERAR

La amigdalectomía se realiza generalmente como un procedimiento ambulatorio. Esto significa que el paciente puede volver a su casa el mismo día de la cirugía. Es posible que el paciente tenga que quedarse internado por una noche si tiene una enfermedad compleja, si surgen complicaciones o si la cirugía se realizó en un niño pequeño.

 

DURANTE LA CIRUGÍA

Debido a que la amigdalectomía se realiza con anestesia general, tú o tu hijo no estarán conscientes durante el procedimiento, ni sentirán dolor durante la cirugía.

El cirujano puede cortar las amígdalas con un bisturí (escalpelo) o con una herramienta quirúrgica especial que utiliza calor o calor de alta energía u ondas sonoras para extraer o destruir tejidos y detener el sangrado.

Durante la recuperación

Casi todas las personas tienen dolor después de una amigdalectomía. El dolor se presenta con mayor frecuencia en la garganta y, a veces, en los oídos, pero también se puede localizar en la mandíbula o en el cuello.

A continuación se enumeran algunas medidas que puedes tomar para reducir el dolor, mejorar la recuperación y prevenir las complicaciones:

 

  • Medicamentos. Toma los analgésicos según las indicaciones del cirujano o del personal del hospital.
  • Líquidos. Es importante tomar mucho líquido después de la cirugía para evitar la deshidratación. El agua y las paletas heladas son buenas opciones.
  • Alimentos. Lo mejor es ingerir alimentos blandos fáciles de tragar, como puré de manzana o caldo, inmediatamente después de la cirugía. Es posible incorporar los alimentos como helados y pudines a la dieta si se toleran bien. Los alimentos que se pueden masticar y tragar con facilidad deben incorporarse a la dieta tan pronto como sea posible. Evita los alimentos ácidos, picantes, crocantes o duros, ya que pueden provocar dolor o sangrado.
  • Reposo. Es importante hacer reposo en cama durante varios días después de la cirugía; además, deben evitarse las actividades extenuantes, como correr o andar en bicicleta, durante dos semanas después de la cirugía. Tú o tu hijo deberían poder volver al trabajo o a la escuela una vez que hayan retomado una dieta normal, que logren dormir normalmente durante la noche y que no necesiten tomar analgésicos. Habla con el médico acerca de las actividades que hay que evitar.

 

¿CUANDO SE DEBE CONSULTAR AL MEDICO? OBSERVA LAS SIGUIENTES COMPLICACIONES QUE REQUIEREN UNA ATENCIÓN MÉDICA INMEDIATA:

  • Sangrado. Podrías observar pequeñas manchas de sangre oscura provenientes de la nariz o en la saliva; sin embargo, si notas sangre de color rojo brillante, es necesario dirigirse a la sala de emergencias para una evaluación y un tratamiento inmediatos. Tal vez sea necesario realizar una cirugía para detener el sangrado.
  • Fiebre. Llama al médico si tú o tu hijo tienen fiebre de 102 °F (38,9 °C) o superior.
  • Deshidratación. Llama al médico si notas signos de deshidratación, como disminución de la cantidad de orina, sed, debilidad, dolor de cabeza, mareos o aturdimiento. Los signos frecuentes de la deshidratación en niños incluyen orinar menos de dos o tres veces por día o llorar sin lágrimas.
  • Problemas respiratorios. Los ronquidos o la respiración ruidosa son frecuentes durante aproximadamente la primera semana después de la recuperación. Sin embargo, si tú o tu hijo tienen dificultad para respirar, solicita atención de urgencia.
Nota:
Esta información está destinada a proporcionar una visión general de una cirugía. No es ni pretende sustituir la atención médica profesional o una discusión entre usted y su cirujano sobre la necesidad de una cirugía. Las recomendaciones específicas pueden variar entre los profesionales de la salud. Si tiene alguna pregunta sobre su necesidad de cirugía, sus alternativas, o la capacitación y experiencia de sus cirujanos, no dude en realizar su propia investigación. Si tiene preguntas sobre su cirugía o el posoperatorio, discútalas siempre con su cirujano antes o después de su cirugía.